Me presento
Mi nombre es Abbadon Sighn, pero todos mis amigos me llaman Sighn, así que tu puedes hacerlo también. Trabajo para el Gobierno británico y por razones que no vienen al caso hace tiempo que pedí mi traslado a Japón tras una tormentosa relación que acabó muy mal. No quiero recordar los fracasos del pasado y si centrarme en el presente, espero que sepas perdonarme.
Llevo unos meses enfrascado en el famoso caso del “Asesino arrepentido” como lo llama la prensa nipona. ¿No habéis oído hablar de él? No os puedo dar muchos detalles, sólo los que ha ofrecido la prensa, porque la investigación está en curso, espero que seáis capaces de entenderlo.
Lo llaman el “Asesino arrepentido” porque en cada escena del crimen – y de momento se le atribuyen cinco víctimas – deja una señal de su arrepentimiento por el crimen. Parece que su conciencia sabe que está obrando mal, pero su sed de muerte le impulsa a matar cada vez más. Pero dejémonos de temas tan escabrosos en los que no puedo entrar en detalles.
Lo que si os puedo decir es que me encanta este país. La gente es de lo más respetuosa y educada – en su mayoría, que ya me he encontrado con algún indeseable – y tienen un sentido del deber y del honor admirable. Cuando me asignaron el caso y me dijeron que iba a tener como compañera a una detective de homicidios de Tokio me preocupé mucho porque nunca he trabajado con un compañero y… bueno, digamos que aquí se toman las faltas demasiado a pecho. Pero Akemi – así se llama mi compañera – ha roto todos mis prejuicios acerca de los compañeros, las investigaciones conjuntas y la imposibilidad de ser amigo de alguien como yo. Todavía me pregunto que habría sido de mi en esta investigación sin contar con la colaboración de Akemi.
¿Y por qué un agente del Gobierno británico enfrascado en un caso de asesinato tan importante se toma la molestia de escribir en un blog personal? Para sentirme humano. Mi vida es una mezcla de cadáveres, sangre, enemigos de la ley y del estado y lo más bajo de la raza humana y eso hace que tenga que compartimentar mis sentimientos para poder sobrevivir. Si quiero desempeñar bien mi trabajo todo pasa por no sentir emoción alguna ante la vileza de la que es capaz el ser humano. Y no quiero perder mi humanidad, por lo que la tengo que guardar a la vista de todo el mundo, aquí en Internet, para recordarme que puedo ser humano y que puedo dejar que otras personas lo vean.
En los días venideros iré actualizando este blog con cosas que me pasen, buenas o malas, que me hagan dudar de mi humanidad o sacar mi lado más humano. Pensamientos, dudas, sentimientos… todo lo que se me pase por la cabeza. Espero que, alguien me lea y sepa que he sido humano a pesar de carecer de humanidad la mayor parte del tiempo por elección propia.
Ahora que ya sabes mi nombre y quién soy ¿me dirás tu el tuyo?